lunes, 22 de enero de 2018

Los resplandores de tu risa doran el fondo de tu vida

Guillaume Apollinaire 
(Roma, Italia, 1880-París, Francia, 1918)


Dos versiones 
Zona

Al fin y al cabo ya estás harto de este mundo antiguo

Ah torre Eiffel pastora esta mañana bala tu rebaño de puentes

Estás cansado de vivir todavía en la época de griegos y romanos

Hasta los autos más modernos te parecen antiguos

Sólo la religión se ha mantenido nueva sólo la religión
Se ha mantenido simple como el diseño de los aeropuertos

Sólo tú oh Cristianismo en toda Europa no eres viejo
Y el europeo más moderno de todos es usted Pío X 

Y a vos a quien escrutan las ventanas la vergüenza te impide
Entrar esta mañana en una iglesia y confesarte 
Leés los prospectos los afiches los carteles que cantan en voz alta
Es eso la poesía esta mañana y para la prosa están los diarios
Están esos fascículos con aventuras policiales por monedas
Miles de titulares diferentes y retratos de hombres importantes

Vi una calle muy linda esta mañana cuyo nombre olvidé
Nueva impecable era el clarín del sol
Los jefes los obreros las hermosas secretarias
Pasan por esa calle cuatro veces por día desde el lunes al sábado a la tarde
Cada mañana gime tres veces la sirena
Al mediodía ladra rabiosa una campana
Las inscripciones en carteles y paredes los avisos
Chillan como si fueran papagayos
Y me encanta la gracia de esta calle industrial
Queda en París entre la calle Aumont-Thiéville y la Avenida des Ternes

Ahí la calle joven y no sos más que un chico
A quien su madre viste sólo de azul y blanco
Sos muy piadoso y con el más antiguo de tus amigos René Dalize
Nada les gusta tanto como la majestad de las iglesias
Ya son las nueve los faroles de gas languidecen
Y ustedes salen a escondidas de su cuarto
Van a rezar toda la noche a la capilla del colegio
Mientras que eterna y adorable honda amatista
Gira en redondo la inflamada gloria de Cristo
Es el hermoso lirio que todos cultivamos
La antorcha pelirroja que no apagan las ráfagas de viento
El hijo pálido y bermejo de la doliente madre
El árbol siempre verde de todas las plegarias
Es la horca doble del honor y de la eternidad
La estrella de seis puntas
Es Dios que muere el viernes y que el domingo resucita 
Es el Cristo que sube a los cielos mejor que cualquier aviador
Tiene el record mundial en ascensión 

Cristo pupila de los ojos
Vigésima pupila de los siglos sabe muy bien cómo arreglárselas
Y transformado en pájaro este siglo como Cristo se remonta por el aire
Los diablos en su abismo levantan la cabeza para verlo
Dicen que imita a Simón Mago de Judea
Gritan que ya que tanto se afana por volar le digan el ladrón
Los ángeles revolotean en derredor del bello acróbata
Ícaro Enoch Elías Apolonio de Tiana
Flotan alrededor del primer aeroplano
Se hacen a un lado a veces para dejar pasar a los que llevan la Santa Eucaristía
Los sacerdotes elevándose siempre alzan la hostia
El avión aterriza finalmente sin cerrar sus alas
Se llena el cielo entonces de millones de veloces golondrinas
A todo vuelo llegan los cuervos los halcones las lechuzas
Llegan desde África los ibis los marabúes los flamencos
La famosa ave Roc de cuentos y poemas
Planea con el cráneo de Adán entre sus garras la primera cabeza
El águila a lo lejos chilla lanzándose en picada
Llegan de América los delicados colibríes
Llegan los pihis de China esbeltos y flexibles
No tienen más que un ala cada uno y vuelan en parejas 
Y después llega la paloma espíritu sin mácula
Escoltada por los pájaros arpa y los pavos reales de colas con ocelos
El ave Fénix esa hoguera que se engendra a sí misma
Por un segundo vela todo con su ardiente ceniza
Abandonaron las sirenas sus fiordos peligrosos
Y ahora llegan cantando dulcemente las tres 
Todos las águilas los pihis de China el ave Fénix
Fraternizan con la máquina voladora 

Ahora caminás por París entre la muchedumbre solo
Las mugientes manadas de colectivos pasan cerca
La angustia del amor te aprieta la garganta
Como si nunca más fueras a ser amado
De vivir en los tiempos antiguos entrarías a un monasterio
Tenés vergüenza cuando te sorprendés diciendo una oración
Te burlás de vos mismo y como fuego del Infierno chisporrotea tu risa
Los resplandores de tu risa doran el fondo de tu vida
Es un cuadro que cuelga en un museo oscuro
Y vas de vez en cuando a mirarlo de cerca

Caminás por París y las mujeres están ensangrentadas
Se trataba y quisiera no acordarme del fin de la belleza

La Virgen rodeada de llamas me miró en Chartes
Vuestro Sagrado Corazón me cubrió con su sangre en Montmarte
Estoy enfermo de escuchar palabras bienintencionadas y felices
Es una enfermedad oprobiosa este amor que me hace sufrir
La imagen que te tiene poseído te hace sobrevivir al insomnio y la angustia
Esa imagen que viene y que se va siempre está cerca

Ahora estás a la orilla del Mar Mediterráneo
Bajo los limoneros que florecen todo el año
Vas a dar unas vueltas en bote con amigos
Uno es de Niza hay otro de Mentón y dos son turbisinos 
Miramos con pavor los pulpos de las profundidades
Y entre las algas nadan los peces símbolos del Salvador

Estás en el jardín de una hostería en las afueras de Praga
Y estás feliz hay una rosa encima de la mesa
Y en lugar de escribir tu cuento en prosa estás mirando
Cómo el escarabajo duerme en el centro de la rosa

Con espanto te ves dibujado en las ágatas de Saint-Vit
Estabas triste hasta la muerte el día que te viste ahí
Parecías un Lázaro a quien cegara el día
En el reloj del barrio judío las agujas se mueven al revés
Y vos también retrocedés de a poco por tu vida
Mientras subís hacia el Hradchin y la noche escuchando
Cantar en las tabernas canciones regionales

Acá estás en Marsella entre sandías

Acá estás en Coblenza en el Hotel del Gigante

Acá en Roma debajo de un níspero japonés

En Amstrerdam con una chica que te parece linda y es fea
Ella se tiene que casar con un joven de Leiden
Alquilan cuartos en latín cubicula locanda
Me acuerdo bien pasé tres días ahí y tres en Gouda

Estás en un juzgado parisino
Te arrestan como si fueras un delincuente

Hiciste viajes en los que sufriste o estuviste alegre
Antes de descubrir la edad y la mentira
Sufriste por amor a los veinte y los treinta
Viví como un idiota malgasté el tiempo
No te animás a mirarte las manos y quisiera llorar 
Por vos por la que amo y todo eso que te alejó espantada

Con ojos lacrimosos ves a los pobres inmigrantes
Creen en Dios rezan las mujeres dan el pecho a sus hijos
Su olor se esparce por el hall de la estación Saint-Lazare
Confían en su estrella como los reyes magos
Espera ganar plata en el Río de la Plata
Para volver a sus países tras de haber hecho fortuna
Una familia lleva un edredón de color rojo igual que vos tu corazón
Ese edredón y nuestros sueños son también irreales
Algunos inmigrantes se quedan y se alojan
En cutrichiles de la calle Rosier o de la calle Ecouffes
Los veo muchas veces cuando de noche salen a tomar aire por las calles
Se mueven de manera extraña como fichas de ajedrez
Sobre todo hay judíos sus mujeres llevan peluca
Se sientan agotadas en las puertas de atrás de los negocios

Ahora estás en un bar de mala fama acodado en la barra
Tomándote un café barato entre los desgraciados

Vas por la noche a un excelente restaurante

Estas mujeres no son malas pero tienen problemas
Todas hasta la más horrible han hecho sufrir a sus amantes

Ella es la hija de un policía de Jersey

Sus manos que yo nunca había visto son duras y agrietadas

Las cicatrices de su vientre me conmueven

Humillo ahora a una pobre jovencita al reír horriblemente mi boca

Estás solo y está por empezar el día

Empieza a oírse el tintinear de los lecheros por las calles

Se va la noche como una hermosa Mestiza 
Es Ferdina la hipócrtita o Lea la cordial

Y tomás este alcohol que quema como tu vida
Tu vida que tomás como si fuera aguardiente

Caminás hacia Ateuil querés llegar a casa caminando
Y ponerte a dormir entre tus ídolos de Guinea y Oceanía
Son Cristos de otra forma otra creencia
Son Cristos inferiores de oscuras esperanzas

Adiós adiós

Sol cuello cortado

Versión de Alejandro Crotto
***
Suburbio

Al final te has cansado de este viejo mundo

Ah Torre Eifíel pastora esta mañana bala tu rebaño de puentes

Hastiada de vivir en la antigüedad grecorromana
Aquí incluso los coches parecen viejos
Sólo la religión sigue siendo nueva la religión
Sigue siendo sencilla como los hangares de Port-Aviation

El único en Europa que no eres antiguo eres tú Cristianismo
El Europeo más moderno es usted Pío X
Y a ti al que observan las ventanas la vergüenza te impide
Entrar en una iglesia y confesarte esta mañana
Lees folletos catálogos carteles que cantan bien alto
Poesía para esta mañana y para la prosa están los periódicos
Las entregas a 25 céntimos llenas de aventuras policíacas
Vidas de grandes hombres y rnil títulos diferentes

He visto esta mañana una bonita calle cuyo nombre olvidé
Nueva y limpia era el clarín del sol

Los directores los obreros y las hermosas mecanógrafas
De la mañana del lunes al sábado noche pasan por ella cuatro veces al día
Allí por la mañana gime tres veces la sirena
Las doce una campana ladra con rabia
Las leyendas de los letreros y los muros
Los carteles los rótulos vocean como loros
Me gusta el encanto de esta calle industrial
Situada en París entre la calle Aumont-Thiéville y la avenida de Ternes

Miras la nueva calle y no eres más que un niño
Vestido por tu madre sólo de azul y blanco
Eres muy religioso y con tu amigo más viejo René Dalize
Nada os agrada tanto como la pompa de la Iglesia
Son las nueve la luz de gas ya azul a escondidas salís del dormitorio
Rezáis toda la noche en la capilla del colegio
Mientras eterna y adorable profundidad amatista
Gira por siempre la llameante gloria de Cristo
Es la hermosa azucena que todos cultivarnos
Es la antorcha de rojos cabellos que el viento no apaga
Es el pálido hijo bermejo de la madre doliente
Es el árbol por siempre frondoso de todas las plegarias

Es el doble sustento del honor y de la eternidad
Es una estrella de seis puntas
Es Dios que muere el viernes y resucita los domingos
Es Cristo que sube a los cielos mejor que los aviadores
Tiene el récord mundial de altura

Pupila Cristo del ojo
Vigésima pupila de los siglos sabe cómo arreglárselas
Y convertido en pájaro este siglo sube por el aire como Jesús
Los demonios en los abismos levantan la vista para mirarlo
Dicen que imita en Judea a Simón el mago
Gritan que si sabe saltar le llamen salteador
Los ángeles revolotean en torno al bello volatinero
Icaro Enoch Elias Apolonio de Tiana
Flotan alrededor del primer aeroplano
A veces se apartan y dejan pasar a los que llevan la santa Eucaristía
Esos curas que suben eternamente elevando la hostia
El avión se posa por fin sin abatir las alas
Luego el cielo se llena de millones de golondrinas
Llegan a todo vuelo cuervos halcones búhos
De África llegan ibis flamencos marabúes
El pájaro Roe celebrado por narradores y poetas
Planea llevando en sus garras el cráneo de Adán primera cabeza
Surge del horizonte el águila lanzando un grito
Y de América llega el diminuto colibrí
Han llegado de China los pihís largos y ligeros
Sólo tienen un ala y vuelan en parejas
Luego aparece la paloma inmaculado espíritu
Escoltada por el pájaro-lira y el pavo ocelado
El fénix esa hoguera que se engendra a sí misma
Por un momento todo lo oscurece con su ardiente ceniza
Dejando peligrosos estrechos tres sirenas
Llegan cantando dulcemente
Y todos fénix águila y pihís de la China
Confraternizan con la volante máquina

Ahora caminas solo por París entre la muchedumbre
Rebaños de autobuses que mugen circulan a tu lado
La angustia del amor te aprieta la garganta
Como si nunca más fueras a ser amado
Si vivieras en otro tiempo te irías a un monasterio
Uno siente vergüenza al descubrirse diciendo una oración
Te burlas de ti mismo y como el fuego del Infierno tu risa chisporrotea
Las chispas de tu risa doran el fondo de tu vida
Es un cuadro colgado en un museo oscuro
Y algunas veces vas a mirarlo de cerca

Hoy andas por París las mujeres están ensangrentadas
Era y querría no acordarme era en el declinar de la belleza

Rodeada de llamas fervientes me miró Nuestra Señora en Chartres
La sangre de vuestro Sagrado Corazón me ha inundado en Montmartre
Me enferma oír palabras bienaventuradas
Este amor que yo sufro es una vergonzosa enfermedad
Y la imagen que te posee te hace sobrevivir al insomnio y la angustia
Está siempre a tu lado esta imagen que pasa

Ahora estás a la orilla del mar Mediterráneo
Bajo los limoneros en flor durante todo el año
Das un paseo en barca con algunos amigos
Uno es de Niza hay uno de Mentón y dos de la Turbie
Miramos con espanto los pulpos de las profundidades
Y entre las algas nadan peces imágenes del Salvador

Estás en el jardín de un hotel cerca de Praga
Sobre la mesa hay una rosa te sientes muy feliz
Y en lugar de escribir tu cuento en prosa observas
La cetonia que duerme en medio de la rosa
Con espanto te ves dibujado en las ágatas de Saint-Vit
Muy triste estabas ese día viéndote allí
Te pareces a Lázaro enloquecido por la luz
Marchan hacia atrás las agujas del reloj del barrio judío
Y lentamente retrocedes por tu vida también
Al subir al Hradchin y escuchar por las noches
Cantar canciones checas en las tascas

Ahora estás en Marsella entre sandías

Ahora estás en Coblenza en el hotel Géant

Ahora estás en Roma sentado bajo un níspero del Japón

Estás en Amsterdam con una joven que crees hermosa y que es fea
Debe casarse con un estudiante de Leiden
Se alquilan habitaciones en latín Cubicula locanda
Recuerdo haber pasado allí tres días y otros tantos en Gouda

Estás en París ante el juez de instrucción
Te arrestan como a un criminal

Has hecho viajes dolorosos y felices
Antes de darte cuenta de la mentira y de la edad
Por amor has sufrido a los veinte años y a los treinta
Como un loco he vivido y he perdido el tiempo
Ya no te atreves a mirarte las manos yo querría llorar todo el tiempo
Por ti por la que amo por cuanto te ha asustado

Miras con ojos llenos de lágrimas a estos pobres emigrantes
Creen en Dios rezan las mujeres amamantan a los niños
Impregnan con su olor la estación Saint-Lazare
Confian en su estrella como los reyes magos
Esperan conseguir dinero en Argentina
Y volver a su tierra después de hacer fortuna
Una familia transporta una manta roja como cualquiera transporta su corazón
Aquella manta y nuestros sueños son igual de irreales
Algunos de esos emigrantes se quedan y se alojan
En la calle Des Rosiers o en Des Écouffes en tugurios
Los he visto a menudo mientras toman el aire por la noche en la calle
Apenas si se mueven como las piezas de ajedrez
Casi todos judíos sus mujeres llevan peluca
Sentadas en las tiendas permanecen exánimes

Estás de pie en la barra en un bar indecente
Te tomas un café barato con los pobres
Por la noche te encuentras en un gran restaurante

Estas mujeres no son malas pero tienen problemas
Todas incluso la más fea han hecho sufrir a sus amantes

Esa es hija de un guardia municipal de Jersey

No había visto sus manos que están endurecidas y agrietadas

Siento una inmensa lástima por las señales de su vientre

Ante la horrible risa de una pobre muchacha humillo ahora mi boca

Estás solo va a amanecer
Los lecheros hacen sonar en las calles sus cántaros

Igual que una hermosa Mestiza la noche se aleja
Es Ferdine la falsa o Lea la atenta

Y bebes este alcohol ardiente como la vida
Esa vida que bebes igual que un aguardiente

Caminas hacia Auteuil quieres volver a pie a tu casa
Dormir con tus fetiches de Guinea y Oceanía

Ellos son Cristos de otra forma y de otra creencia
Los Cristos inferiores de las oscuras esperanzas

Adiós Adiós

Sol cuello cortado

Versión de Fátima Sáinz
**

À la fin tu es las de ce monde ancien

Bergère ô tour Eiffel le troupeau des ponts bêle ce matin

Tu en as assez de vivre dans l’antiquité grecque et romaine

Ici même les automobiles ont l’air d’être anciennes
La religion seule est restée toute neuve la religion
Est restée simple comme les hangars de Port-Aviation

Seul en Europe tu n’es pas antique ô Christianisme
L’Européen le plus moderne c’est vous Pape Pie X
Et toi que les fenêtres observent la honte te retient
D’entrer dans une église et de t’y confesser ce matin
Tu lis les prospectus les catalogues les affiches qui chantent tout haut
Voilà la poésie ce matin et pour la prose il y a les journaux
Il y a les livraisons à 25 centimes pleines d’aventures policières
Portraits des grands hommes et mille titres divers

J’ai vu ce matin une jolie rue dont j’ai oublié le nom
Neuve et propre du soleil elle était le clairon
Les directeurs les ouvriers et les belles sténodactylographes
Du lundi matin au samedi soir quatre fois par jour y passent
Le matin par trois fois la sirène y gémit
Une cloche rageuse y aboie vers midi
Les inscriptions des enseignes et des murailles
Les plaques les avis à la façon des perroquets criaillent
J’aime la grâce de cette rue industrielle
Située à Paris entre la rue Aumont-Thiéville et l’avenue des Ternes

Voilà la jeune rue et tu n’es encore qu’un petit enfant
Ta mère ne t’habille que de bleu et de blanc
Tu es très pieux et avec le plus ancien de tes camarades René Dalize
Vous n’aimez rien tant que les pompes de l’Église
Il est neuf heures le gaz est baissé tout bleu vous sortez du dortoir en cachette
Vous priez toute la nuit dans la chapelle du collège
Tandis qu’éternelle et adorable profondeur améthyste
Tourne à jamais la flamboyante gloire du Christ
C’est le beau lys que tous nous cultivons
C’est la torche aux cheveux roux que n’éteint pas le vent
C’est le fils pâle et vermeil de la douloureuse mère
C’est l’arbre toujours touffu de toutes les prières
C’est la double potence de l’honneur et de l’éternité
C’est l’étoile à six branches
C’est Dieu qui meurt le vendredi et ressuscite le dimanche
C’est le Christ qui monte au ciel mieux que les aviateurs
Il détient le record du monde pour la hauteur

Pupille Christ de l’œil
Vingtième pupille des siècles il sait y faire
Et changé en oiseau ce siècle comme Jésus monte dans l’air
Les diables dans les abîmes lèvent la tête pour le regarder
Ils disent qu’il imite Simon Mage en Judée
Ils crient s’il sait voler qu’on l’appelle voleur
Les anges voltigent autour du joli voltigeur
Icare Énoch Élie Apollonius de Thyane
Flottent autour du premier aéroplane
Ils s’écartent parfois pour laisser passer ceux que transporte la Sainte-Eucharistie
Ces prêtres qui montent éternellement élevant l’hostie
L’avion se pose enfin sans refermer les ailes
Le ciel s’emplit alors de millions d’hirondelles
À tire d’aile viennent les corbeaux les faucons les hiboux
D’Afrique arrivent les ibis les flamants les marabouts
L’oiseau Roc célébré par les conteurs et les poètes
Plane tenant dans les serres le crâne d’Adam la première tête
L’aigle fond de l’horizon en poussant un grand cri
Et d’Amérique vient le petit colibri
De Chine sont venus les pihis longs et souples
Qui n’ont qu’une seule aile et qui volent par couples
Puis voici la colombe esprit immaculé
Qu’escortent l’oiseau-lyre et le paon ocellé
Le phénix ce bûcher qui soi-même s’engendre
Un instant voile tout de son ardente cendre
Les sirènes laissant les périlleux détroits
Arrivent en chantant bellement toutes trois
Et tous aigle phénix et pihis de la Chine
Fraternisent avec la volante machine

Maintenant tu marches dans Paris tout seul parmi la foule
Des troupeaux d’autobus mugissants près de toi roulent
L’angoisse de l’amour te serre le gosier
Comme si tu ne devais jamais plus être aimé
Si tu vivais dans l’ancien temps tu entrerais dans un monastère
Vous avez honte quand vous vous surprenez à dire une prière
Tu te moques de toi et comme le feu de l’Enfer ton rire pétille
Les étincelles de ton rire dorent le fond de ta vie
C’est un tableau pendu dans un sombre musée
Et quelquefois tu vas le regarder de près

Aujourd’hui tu marches dans Paris les femmes sont ensanglantées
C’était et je voudrais ne pas m’en souvenir c’était au déclin de la beauté

Entourée de flammes ferventes Notre-Dame m’a regardé à Chartres
Le sang de votre Sacré-Cœur m’a inondé à Montmartre
Je suis malade d’ouïr les paroles bienheureuses
L’amour dont je souffre est une maladie honteuse
Et l’image qui te possède te fait survivre dans l’insomnie et dans l’angoisse
C’est toujours près de toi cette image qui passe

Maintenant tu es au bord de la Méditerranée
Sous les citronniers qui sont en fleur toute l’année
Avec tes amis tu te promènes en barque
L’un est Nissard il y a un Mentonasque et deux Turbiasques
Nous regardons avec effroi les poulpes des profondeurs
Et parmi les algues nagent les poissons images du Sauveur

Tu es dans le jardin d’une auberge aux environs de Prague
Tu te sens tout heureux une rose est sur la table
Et tu observes au lieu d’écrire ton conte en prose
La cétoine qui dort dans le cœur de la rose
Épouvanté tu te vois dessiné dans les agates de Saint-Vit
Tu étais triste à mourir le jour où tu t’y vis
Tu ressembles au Lazare affolé par le jour
Les aiguilles de l’horloge du quartier juif vont à rebours
Et tu recules aussi dans ta vie lentement
En montant au Hradchin et le soir en écoutant
Dans les tavernes chanter des chansons tchèques

Te voici à Marseille au milieu des pastèques

Te voici à Coblence à l’hôtel du Géant

Te voici à Rome assis sous un néflier du Japon

Te voici à Amsterdam avec une jeune fille que tu trouves belle et qui est laide
Elle doit se marier avec un étudiant de Leyde
On y loue des chambres en latin Cubicula locanda
Je m’en souviens j’y ai passé trois jours et autant à Gouda

Tu es à Paris chez le juge d’instruction
Comme un criminel on te met en état d’arrestation

Tu as fait de douloureux et de joyeux voyages
Avant de t’apercevoir du mensonge et de l’âge
Tu as souffert de l’amour à vingt et à trente ans
J’ai vécu comme un fou et j’ai perdu mon temps

Tu n’oses plus regarder tes mains et à tous moments je voudrais sangloter
Sur toi sur celle que j’aime sur tout ce qui t’a épouvanté

Tu regardes les yeux pleins de larmes ces pauvres émigrants
Ils croient en Dieu ils prient les femmes allaitent des enfants
Ils emplissent de leur odeur le hall de la gare Saint-Lazare
Ils ont foi dans leur étoile comme les rois-mages
Ils espèrent gagner de l’argent dans l’Argentine
Et revenir dans leur pays après avoir fait fortune
Une famille transporte un édredon rouge comme vous transportez votre cœur
Cet édredon et nos rêves sont aussi irréels
Quelques-uns de ces émigrants restent ici et se logent
Rue des Rosiers ou rue des Écouffes dans des bouges
Je les ai vus souvent le soir ils prennent l’air dans la rue
Et se déplacent rarement comme les pièces aux échecs
Il y a surtout des Juifs leurs femmes portent perruque
Elles restent assises exsangues au fond des boutiques

Tu es debout devant le zinc d’un bar crapuleux
Tu prends un café à deux sous parmi les malheureux

Tu es la nuit dans un grand restaurant

Ces femmes ne sont pas méchantes elles ont des soucis cependant
Toutes même la plus laide a fait souffrir son amant

Elle est la fille d’un sergent de ville de Jersey

Ses mains que je n’avais pas vues sont dures et gercées

J’ai une pitié immense pour les coutures de son ventre

J’humilie maintenant à une pauvre fille au rire horrible ma bouche

Tu es seul le matin va venir
Les laitiers font tinter leurs bidons dans les rues

La nuit s’éloigne ainsi qu’une belle Métive
C’est Ferdine la fausse ou Léa l’attentive

Et tu bois cet alcool brûlant comme ta vie
Ta vie que tu bois comme une eau-de-vie

Tu marches vers Auteuil tu veux aller chez toi à pied
Dormir parmi tes fétiches d’Océanie et de Guinée
Ils sont des Christ d’une autre forme et d’une autre croyance
Ce sont les Christ inférieurs des obscures espérances

Adieu Adieu

Soleil cou coupé

viernes, 19 de enero de 2018

Una ciudad, una campiña, de lejos, es una ciudad y una campiña

Blaise Pascal
(Francia, 1623-1662)

"El hombre es solamente una caña, la cosa más frágil de la naturaleza, pero una caña pensante. No hace falta que el universo entero se arme para aplastarlo: un soplo de viento o una gota de agua bastan para destruirlo. Pero incluso cuando el universo lo aplastase, el hombre sería todavía más noble que lo que le mata. Porque sabe que muere y lo que el universo tiene de ventaja sobre él, mientras que el universo no sabe nada de eso."
**
"Una ciudad, una campiña, de lejos, es una ciudad y una campiña; pero a medida que uno se aproxima son casas, árboles, tejas, hojas, hierbas, hormigas, patas de hormigas, hasta lo infinito. Todo esto se envuelve bajo el nombre de campiña." 
**
 "En cuanto al espacio, el universo me comprende y devora como un punto. Pero, por el pensamiento, yo comprendo al universo."
**

¡Reconoced pues, oh orgullosos, qué paradoja sois para vosotros mismos!
¡Humíllate, razón impotente! ¡Cállate, naturaleza débil, entérate
de que el hombre sobrepasa infinitamente al hombre y entérate por tu
amo de tu condición verdadera que ignoras! Escuchad a Dios. (L. I31.)
**

¿Pero no seríamos inexcusables si siguiéramos con esa misma idea
ahora que, ayudados con las ventajas que nos proporciona el catalejo,
hemos descubierto en ella una infinidad de pequeñas estrellas, cuyo
resplandor más abundante nos ha hecho reconocer cuál es la verdadera
causa de esa blancura?
¿ No tenían también motivos para decir que todos los cuerpos
corruptibles se hallaban encerrados en la esfera del cielo y de la luna,
puesto que, en el transcurso de tantos siglos, no habían observado
corrupciones ni generaciones fuera de ese espacio?
Pero ¿no debemos nosotros asegurar lo contrario cuando toda la
tierra ha visto palpablemente inflamarse y desaparecer cometas mucho
más allá de esa esfera?
Así es como, sobre el tema del vacío, tenían derecho a decir que
la naturaleza no lo toleraba, porque todas sus experiencias les habían
hecho ver siempre que lo aborrecía y no lo podía soportar.
**
Así es como, sin contradecirlos, podemos asegurar lo contrario de
lo que ellos decían y por mucha fuerza que, en fin, tenga esa antigüedad,
la verdad debe llevar siempre ventaja, aunque haya sido descubierta
recientemente, puesto que es siempre más antigua que todas las
opiniones que se han tenido sobre ella, y sería ignorar su naturaleza
imaginar que ha empezado a existir en el momento en que empezó a
ser conocida. 


De la traducción y las notas de Las provinciales,
Opúsculos, Cartas, Pensamientos, Obms matemáticas, Obms físicas,
Vida de Monsieur Pa.'cal, Conversación con Monsieur de Saci:
Herederos de Carlos R. De Dampierre.

© De esta edición: EDITORIAL GREDOS, S.A., 2012.

jueves, 18 de enero de 2018

Los seres queridos sonríen en las fotos

Carina Sedevich
(Santa Fe, Argentina, 1972. Reside en Córdoba, Argentina)

2

Algo en el fondo de los otros
me repele íntimamente:
el reflejo de mi propia humanidad.

*

Sin embargo, hija,
estoy bendita:
la materia de tu alma
ya me es propia.
El hombre aquel
que me leyó las manos
pudo verlo,
como hoy te veo
en el cabello
de otros niños.
Te escucho enumerar
los grillos cada noche.

*

Así
mi revulsiva humanidad
consigue mantenerme viva.
(...)
PRIMER SOL INTENSO de septiembre.
Los niños corren en el parque.
Los seres queridos sonríen en las fotos
lejos, abrazando a otros.
**

Primera mañana de diciembre.
Me detengo bajo un árbol y lo anoto:
Buen trabajo. Los seres que he querido
han podido alejarse de mí.
***
Oración para la piedra de la mesa
(Fragmento)
El viento se mueve.
Mi corazón se mueve
pero ansía ser como la piedra
constelada
que sostiene mis brazos
mientras mis brazos
sostienen mi frente.

*

Piedra de la mesa
perfumada en verano
por partículas de sal.
Demasiado dura
para estar con otros.
Demasiado vieja
para no callar.

*

Piedra de la mesa
dulce como un muerto:
hace mucho tiempo
no miro mis manos.

*

Piedra de la mesa:
olvida mis palabras.
Seres amados:
olviden mis palabras.
Campanas de la catedral:
escriban
sobre mis palabras.
Caireles de la florería:
eleven sus palabras
por mi niña.

-Pájaros:
busquen el agua.
Es domingo.-

De Lavar a la madre. Ed. Buena Vista, 2017.

miércoles, 17 de enero de 2018

martes, 16 de enero de 2018

Si tuviera el infinito largas cintas

ALEJANDRO SCHMIDT

(Córdoba, Argentina, 1955)

Si tuviera nombre el pensamiento

Si tuviera nombre el pensamiento
Nombre las lágrimas
Los rayos centrales de la vida humana

Algunas piedras que mueren sin raíz!

Caminos el aire!
El mar!

Y en cada juicio fuera casa el corazón
La divina quietud
O rota la opinión diera plegarias
Cómo llamaríamos entonces
De dos en dos
De diez en diez
A cada enigma ausente de su devoción

Si tuviera el infinito largas cintas
No habría esta luz
De persignar las sombras
Tras cada condición opuesto resultado…

Con lluvia comenzó el año y cierto desagrado en los zapatos
La soledad es eso que todos escribimos alguna vez
Si tuviera un nombre cada pensamiento
Podría llevar un millón de pesos o un millón de dólares en un bolso verde
O armas o cocaína o el ajuar de una niña delicada
O un matrimonio desvanecido tras la búsqueda internacional del...
O la representación gremial del silencio
O la reina de las hadas o el desorden
El tenor que se acabe la hoja
O la cabeza de Alfredo García
O las piezas de una mudanza
O un Buddha

Si tuviera nombre
Y cada nombre una callle
Que diera a los bares
O a la mesa del mate
O a las calculadoras de los centros de investigación

Y un sentimiento lo cubriera todo como una manta raya
O peor o mejor

Que sencilla serían estas bibliotecas
Estos herbarios
Donde algún yo
Algún vos
Caminara para atrás y se encontraría con sus padres
Tomados de la mano
Como quien pasaba por ahí exactamente
A la hora
De los crímenes o en todo caso
De los accidentes
De los deslizamientos

Porque pensar y pensar y pensar
Y que no quede nada o peor
Quede
Algún refrito
Alguna carta al futuro ante posterior
Pero casi nada de nada

es triste es muy triste

porque no puede uno
muy sentado
o haciendo pie en cualquier montaña famosa
o contrayendo una enfermedad infecciosa
o en el fondo de la pieza del fondo
decir un nombre
y que acudan todos los pensamientos
de la insolación
 el detergente
el reino
 o algo

no tienen nombre

uno quiere pensar
y todo se va se va
como siendo de este o aquella

de un perro o un gato
o una estatua
o pensamientos que salen no se sabe
de cementerio
o fuentes
o de una cocinera que se distrajo
pensamiento descuidados

porque es como un no querer
que tengan bautismo
y llamarlos por ejemplo
cacho
o chiquita

 y llegara
adentro de cacho
o de deodoro
todo el río de heráclito
y todo el pensar del río de heráclito


y nada mas

y nada menos
**
Tomado de su blog romanticismo y verdad.
Imagen: tomada de letras libres

viernes, 12 de enero de 2018

Y la mañana será fría, y el crepúsculo, gris.

Christina Rossetti

(Inglaterra, 1830-1894)

Vanidad de Vanidades, dice el Predicador,
Todas las cosas son Vanidad.
El ojo y el oído no pueden llenarse
Con imágenes y sonidos.
Como el primer rocío, o el aliento
Pálido y súbito del viento,
O como la hierba arrancada del monte,
Así también es el hombre,
Flotando entre la esperanza y el miedo:
¡Qué pequeñas son sus alegrías,
Qué diminutas, qué sombrías!
Hasta que todas las cosas terminen
En el lento polvo del olvido.
Hoy es igual que ayer,
Mañana uno de ellos ha de ser;
Y no hay nada nuevo bajo el sol:
Hasta que la antigua Raza del Tiempo corra
El viejo espino crecerá en su cansado tronco,
Y la mañana será fría, y el crepúsculo, gris.
**
Recuerda

Recuérdame después de haberme ido 
cuando, bajo la tierra silenciosa 
no me alcance tu mano temblorosa 
ni pueda desandar lo recorrido. 
Recuérdame sin más cuando perdido 
el sueño que soñaste, cual la rosa, 
se deshoje, pues ya ninguna cosa, 
promesa o ruego, llegará a mi oído. 
Mas si me olvidas por un tiempo, amado, 
al reparar en ello no te aflijas. 
Si la muerte y los vermes han dejado 
algún vestigio de mi pensamiento, 
prefiero que me olvides si contento 
estás a que me evoques y te aflijas. 

Versiones sin datos

miércoles, 10 de enero de 2018

Pero el sueño se acuerda de nosotros

Linda Pastan
(Nueva York, Estados Unidos, 1932)

VOCES

Juana oyó voces,
y por ello ardió.
Mientras conduzco en la oscuridad
escribo poemas.
Anoche pensando
en cómo espaciar los versos
me pasé una señal de stop.
Cuando me justifiqué
el policía asintió,
y me puso
una multa.
Un entendido me dijo
que los escritores tienen un plazo de quince años:
luego llega la repetición,
incluso la locura.
Como Midas, supongo que
todo lo que tocamos se convierte
en un poema
cuando el hechizo existe.
Pero piensa en el poeta después de ese plazo
tocando los árboles que
siempre ha tocado,
pero esta vez no ocurre nada.
Imagínatelo yendo de un tronco
a otro, magullándose
las manos con la áspera corteza.
Sólo quedan cinco años.
A veces entierro
mis poemas en el jardín,
reservándolos
para los fríos días venideros.
De todos modos
te quemas por ello.

De Las cinco fases del dolor, 1975. Traducción de Rosa Lentini y Susan Schreibman.
**
Luciérnagas

Ya aquí
luciérnagas

con su estacato en
luz

pequeños faros
tiemblan

silencio
entre el pasto

cortadas
constelaciones

al cielo
negro

(el ansia así 
transforma

al más simple
de todos)

o flashes de intuición
que estallan

un momento
y luego mueren.

Versión del inglés de Julia Santibáñez

©2015 Linda Pastan. Poemas reproducidos con permiso 
de Linda Pastan, representada por Jean V. Naggar 
Literary Agency, Inc. (permissions@jvnla.com)
**
Lo que queremos

Lo que queremos
nunca es sencillo.
Nos movemos entre las cosas
que pensamos que necesitábamos:
un rostro, una habitación, un libro abierto
y esas cosas tienen nuestro nombre...
ahora, nos necesitan.
Pero lo que necesitamos se aparece
en sueños, lleva disfraces.
Descendemos,
tendemos los brazos
y por la mañana
nos duelen.
No recordamos el sueño,
pero el sueño se acuerda de nosotros.
Está ahí todo el día
igual que un animal está ahí
debajo de la mesa,
igual que las estrellas están ahí
aun cuando el sol brilla


De Carnival Evening: New and Selected Poems, 1968-1998, W. W. Norton, Nueva York, 1999
Versión de Jonio González

martes, 9 de enero de 2018

Este puente que ves te deja sólo a la mitad del camino

SHEL SILVERSTEIN

(Chicago, Illinois, EE.UU., 1932-1999)

EL CAMPAMENTO DE LAS MARAVILLAS

Me voy al campamento de las Maravillas,
el que se encuentra junto al lago Paraíso,
al otro lado de la montaña de la Dicha,
allá lejos, en el valle del Optimismo.
Dicen que es verde y que siempre luce el sol,
que los ángeles lo hicieron en una noche
y que su lema es «Alegría y buen humor.»
Estoy seguro de que no hay quien lo soporte.
**
PRINGUE

Una cosa pegajosa pisé
que al zapato se me adhirió,
con un palo quitarlo intenté,
pero el pringue no se desprendió.
Traté de apartarlo del palo,
pero se me pegó a la mano.
Traté de lavarme la mano:
el pringue se pegó al lavabo.
Le pedí ayuda a mi perro:
el pringue se le pegó al pelo.
El perro se restregó contra el gato:
él también quedó pegado.
Mis amigos vinieron a ayudar
pero sólo se consiguieron pegar.
Ya veis lo peligroso que es
tener algo pegajoso en los pies.
**

Habrá que lustrar las estrellas,
pues tienen un aspecto un tanto mortecino.
Habrá que subir a lustrar las estrellas,
pues las gaviotas, las águilas, los estorninos
se quejan de verlas tan deslucidas y apagadas.
Dicen que compremos nuevas, pero son tan caras
que, por favor, id a por trapos
y lustres en botellas,que habrá que subir a lustrar las estrellas.
**

Este puente que ves te deja sólo a la mitad del camino
de las lejanas tierras que anhelas, de esos parajes
con sus campamentos gitanos, bulliciosos bazares beduinos,
y bosques de luz de luna donde los unicornios corren salvajes.
Ven, camina un poco conmigo, pues yo ya he sido peregrino
y te mostraré mundos maravillosos por laberínticos repechos,
mas este puente te deja sólo a la mitad del camino.
Tú solito deberás emprender el último y breve trecho.

De Hay luz en el desván. Ediciones B: Barcelona.
Y de Batacazos ( Falling Up). Traducción es de Daniel Aguirre Oteiza (Barcelona, Ediciones B, 1999).
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char